Tirreno – Golfo de Nápoles, Costa de Amalfi



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Alquiler de barcos Mar Tirreno: Golfo de Nápoles, Costa de Amalfi, Islas Pontinas

Italia_CapriLa costa de la zona de Amalfi y Positano es para muchos lo más bello de Italia. El golfo de Nápoles, junto con Isquia y Capri era ya hace cien años el destino de los viajeros románticos. Podemos tomar un yate chárter en Salerno, o en Nápoles; también en Marina di Nettuno o en Procida. Amalfi es un lugar importante para el turismo en Italia, y merece la pena acercarse para visitar su catedral. Hay además en la región muchos pueblos costeros pintorescos, como Atrani o Vietro sul Mare, con casitas de colores en blanco, rosa y amarillo, y muchos limoneros. Y desde luego no se puede pasar por alto Positano, ciudad impresionante, construida sobre terrazas, que en otro tiempo fue un importante puerto pesquero. Y tampoco faltan en la región las reminiscencias de la Edad Antigua. Para los amantes de la Arqueología es visita obligada Pompeya, la ciudad arrasada por el Vesubio, y Herculano.

La mejor vista de Nápoles, ciudad natal de la pizza, la obtenemos desde el Vomero, una colina en la que se encuentra el castillo de San Telmo. Otros lugares importantes de la ciudad: el centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que sigue teniendo ese aire napolitano que se respira en las películas de Sofía Loren, que creció aquí, entre estrechas callejuelas, catacumbas e iglesias, mercados con laboriosos vendedores y cafés en los que degustar el auténtico espresso o un exquisito limoncello. La zona elegante es la del puerto de Santa Lucía en el barrio de Posilipo.

Alquiler de barcos Islas Pontinas – El Archipiélago Campano o Napolitano (Isquia, Capri)

Para practicar la vela el lugar más bello lo encontramos a más distancia de la península. El punto de partida ideal es Procida, una antigua prisión que ahora es base de varias empresas de chárteres del golfo de Nápoles y asentamiento de varios pueblos pesqueros. Saliendo de Procida en dirección oeste nos encontramos con las Islas Pontinas, un resto de lo que fue la auténtica Italia. Ventotene, situada en la parte más oriental, es un precioso pueblo de pescadores. El puerto de Porto Nicola es muy estrecho y hay que tener cuidado para que el ancla no se enganche en las cadenas de otros yates o pesqueros. Desde aquí podemos ir a la antigua fortaleza o la escalera de la época borbónica. El moderno puerto de Cala Rossano ofrece más servicios que Porto Nicola. La isla vecina de Santo Stefano (San Esteban) fue hasta 1964 una colonia penitenciaria. Todavía pueden verse restos de las instalaciones penales. Un dato curioso: Mussolini fue desterrado a Ponza, mientras que a los opositores de su régimen fascista los trasladaban a Ventotene. En el oeste del archipiélago pontino se encuentra la isla más importante, Ponza, y muy cerca de ella Gavi, Zannone y Palmarola. Zannone y Palmarola apenas están habitadas, pero en el puerto de Ponza se han ido creando amarres para 200 yates en pantalanes flotantes que disponen de agua y electricidad. Según el viento, hay también varias calas que ofrecen protección para pernoctar, desde Cala Inferno hasta Cala di Lucia Rosa. Monumentos históricos, pueblecitos, calas con aguas cristalinas… este archipiélago merece la pena. Y si además, vamos escuchando canciones italianas en la cabina, tenemos viento medio con fuerza de entre 4 y 5 en la escala Beaufort, y nos acompaña una familia de delfines, el viaje ya es inolvidable.

Isquia y Capri son las dos islas del golfo de Nápoles. Junto con Procida forman un grupo que se conoce con el nombre de Archipiélago Campano, Napolitano o Islas Flegreas. Se puede hacer una parada en la zona de camino a las Islas Pontinas. El puerto principal de Isquia suele estar hasta los topes; pero es que es tan bonito y pintoresco, que es casi una obligación atracar allí alguna vez. Y además en línea, algo poco habitual en Italia. Otros puertos son Sant Angelo, en el este de la isla, Forio y Casamicciola. El Epomeo, un volcán extinto, sobresale de entre la isla. Se puede subir en burro. Las maravillas que dieron nombre a Isquia son sus viñedos, su frondosa vegetación y sobre todo, sus jardines termales. Destacan, entre otros, los Jardines de Poseidón. En Capri tenemos, en el norte, la Marina Grande, desde la cual podemos llegar al pueblo a pie. Y todos hemos oído hablar de la Gruta Azul de Capri; así es que está tan llena de turistas, que quizás no merezca la pena. Es mucho mejor la vista del golfo de la que se puede disfrutar desde el Monte Solare.

Tirreno – centro y sur

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